martes, 10 de diciembre de 2013

Celebran en Centro Habana día Universal de los Derechos Humanos



Estudiantes de primaria, secundaria, educación artística y trabajadores de los municipios de Cerro, Habana Vieja, San Miguel del Padrón y Centro Habana participaron de jornadas en recordación de la firma de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

El gran jolgorio incluyó en horas de la mañana un matutino especial donde educandos de las escuelas primarias hicieron una representación de una sesión de una comisión de Organización de las Naciones Unidas para la Infancia, UNICEF, donde hablaron de sus principales deberes y derechos, todos respetados durante el proceso revolucionario en Cuba.

Música, bailes y poesía acompañaron esa parte de la jornada que incluso asimismo la presencia de la cultura física y el deporte, en tanto desde otros municipios del oeste de la capital intervinieron representantes de las brigadas Técnicas juveniles.

Centros destacados del municipio Cerro como Aguas de la Habana, la fábrica de tabaco torcido La Corona  y el centro de investigaciones del petróleo, CEIMPE, entre otros mostraron sus principales rubros en la Gran Fiesta.

 
Durante toda la jornada acompañaron las acciones culturales ofertas gastronómicas de la Unidad Básica de la Industria Alimentaria, de unidades del comercio y la gastronomía y venta de libros.

También era posible allí disfrutar y participar de juegos de mesa y voleibol para reafirmar el derecho de niños, niñas, adolescentes y jóvenes al acceso a la cultura física y el deporte.

Similares acciones se desarrollaron el 9 de diciembre que cerró con una presentación del grupo Clave y Guaguancó representativo de la rumba, género que identifica al municipio.


viernes, 6 de diciembre de 2013

Adios o mejor Hasta Siempre Mandela

Siempre he sido una negra orgullosa de mi raza y mis antepasados. Particularmente me considero hija de Africa y de la estirpe de hombres como Nelson Mandela, esa personalidad inmensa que entró en la historia por la puerta ancha.

Mandela quien llegó a ser presidente de esa nación del llamado continente negro es de esa clase de hombres más que eso parecen ser una leyenda. 

Su lucha en favor de la democratización y contra la política de Apartheid en su país le costó no solo años de prisión en Robben Island, sino el reconocimiento casi unánime de sus conciudadanos, que hoy le consideran como un segundo padre o como un abuelo y de casi toda la humanidad.

Mandela simboliza una lucha que a nivel internacional, NO acabó cuando salió de la cárcel" y continuó hasta sus últimos días de vida.

El eminente político sudafricano se gestó a partir de 1994, con su llegada al Gobierno. 

Primero por lograr abolir un sistema como el de segregación social basándose en la reconciliación y no en la venganza, "en un contexto social y económico en el que más de un 90% de la población vivía en situaciones de pobreza y exclusión.

"Su papel principal fue como símbolo más que como gestor", opina, ya que incluso ya retirado seguía influyendo sobre el gobiernos posteriores. Un "enorme cambio social"

El mundo recibió este 5 de diciembre la noticia de su desaparición física.. pero se que su ejemplo vivirá por siempre en el corazón de todos los que amamos su raza y dignidad.
l expresidente sudafricano Nelson Rolihlahla Mandela (Umtata, 1918) es una figura a medio camino entre el hombre y el mito. Su lucha en favor de la democratización y en contra de la política de Apartheid en Sudáfrica le valió no solo un cautiverio de 18 años en la prisión de Robben Island, sino el reconocimiento casi unánime de sus conciudadanos, que hoy le consideran como un segundo padre o como un abuelo.

Ver más en: http://www.20minutos.es/noticia/1853675/0/nelson-mandela/hombre-mito/africa-sudafrica/#xtor=AD-15&xts=467263
El expresidente sudafricano Nelson Rolihlahla Mandela (Umtata, 1918) es una figura a medio camino entre el hombre y el mito. Su lucha en favor de la democratización y en contra de la política de Apartheid en Sudáfrica le valió no solo un cautiverio de 18 años en la prisión de Robben Island, sino el reconocimiento casi unánime de sus conciudadanos, que hoy le consideran como un segundo padre o como un abuelo. Fotogalería Comprometido con el Sida 15 Fotos Nelson Mandela, una vida en imágenes Su papel principal fue como símbolo más que como gestor" Los principales legados político-sociales de Mandela, según Itziar Ruiz-Giménez, coordinadora del Grupo de Estudios Africanos de la Universidad Autónoma de Madrid, se circunscriben, por un lado, al periodo de la Guerra Fría, "por su lucha contra el yugo colonial y por su cuestionamiento de un sistema basado en la discriminación. Mandela simboliza esa lucha a nivel internacional, que acabó cuando salió de la cárcel" explica. Otra herencia principal del político sudafricano se gestó a partir de 1994, con su llegada al Gobierno. Primero por lograr abolir un sistema como el Apartheid basándose en la reconciliación y no en la venganza, "en un contexto social y económico en el que más de un 90% de la población vivía en situaciones de pobreza y exclusión. Él apeló a toda la lucha del Congreso Nacional Africano y a los valores religiosos para transitar a un mundo mejor", señala la profesora Ruiz-Giménez. Para Carlos García Rivero, profesor de la Universidad de Valencia que vivió tres años en Sudáfrica, "su discurso de salida de la cárcel marcó un rumbo que se ha mantenido hasta hoy", con un alto nivel de seguimiento y apoyo popular en todos los grupos raciales. "Su papel principal fue como símbolo más que como gestor", opina, ya que incluso ya retirado seguía influyendo sobre el gobiernos posteriores. Un "enorme cambio social" Además, entre las claves de la acción política de Mandela estuvo su intento de sentar las bases de un "enorme cambio social, en un país en el que el 10% lo tenía todo y el 90% no tenía nada. Ese reto social, con luces y sombras, no se debe perder de vista", explica Ruiz-Giménez. Y es que se emprendió un intento de mejorar las condiciones de vida de la población en general sin que huyeran los inversores internacionales ni los ciudadanos con mayor cualificación (casi todos blancos). Alrededor de Mandela, en Sudáfrica, se ha creado toda una industria "Alrededor de Mandela, en Sudáfrica, se ha creado toda una industria. Su rostro aparece en todo tipo de objetos y sus nietos acaban de empezar un reality show con el nombre de Being Mandela ("Ser un Mandela"), explica Carlota García Encina, investigadora del Real Instituto Elcano. En su opinión, la exaltación de Mandela como mito no le ha hecho ningún favor. "Era un hombre con aciertos y desaciertos, como todos. Él mismo ha reconocido sus errores, como fue buscarle un puesto en el Gobierno a su segunda mujer, Winnie Mandela", señala. En el lado político, la profesora García Encina opina que el paso más importante y con más calado dado por Mandela fue su decisión de asumir la presidencia solo durante una legislatura. "Fue un ejemplo para el resto de líderes de África, donde hasta entonces era muy típico que tras las primeras esperanzas democratizadoras los presidentes se aferraran a sus poltronas y se volvieran autoritarios", señala. Una presencia "estable y moral" "Tenía que asegurar que la transición del Apartheid a la democracia era pacífica, y en ese sentido el ejerció como una presencia estable y moral", estima García Encinas. El limitar su mandato a una sola legislatura fue "un acto de mucho valor" y un ejemplo a seguir. En su labor como presidente, delegó en buena parte de sus obligaciones en el que posteriormente le sucedería en el Gobierno, Thabo Mbeki. Era un hombre con aciertos y desaciertos, como todos En el ámbito donde sí que dejó su impronta personal fue en la política exterior. Su prioridad eran la defensa de los Derechos Humanos y el respeto por los organismos internacionales, así como por la legalidad vigente y las reglas del juego. Tanto es así, que tras su retirada de la política ejerció como mediador en conflictos como el de Burundi. Precisamente esta faceta exterior la destaca también la profesora Ruiz-Giménez, como culminación del llamado Renacimiento Africano (un proceso de descolonización y democratización vivido en parte del continente). "Mandela planteó una política exterior contra la indiferencia y abogó por la defensa de los derechos humanos, poniendo la prioridad en la población. Él encarna el símbolo de una generación que cambió la forma de hacer política en África", opina. La figura de Mandela, ahora incuestionable para sus compatriotas, no está exenta de polémicas. Son públicas las amistades que ha mantenido con dictadores como el cubano Fidel Castro y el libio Muamar el Gadafi, entre otros. Además, él mismo reconoció posteriormente su inacción inicial respecto a la lucha contra el sida, que ha ocasionado millones de muertos en el continente. Un país con marca El legado de Mandela se extiende hasta nuestros días, con la propia imagen exterior de Sudáfrica como ejemplo. Según un estudio del Real Instituto Elcanon (RIE), se trata de un gran éxito en la construcción de una marca país. "El caso sudafricano es impresionante por el cambio de su imagen tan rápido y eficaz, que algunos han querido comparar con el de España en la Transición (...) La culminación del proyecto fue la obtención de la candidatura para albergar el Mundial de fútbol de 2010", sostiene este estudio. Y es que a la vista de las encuestas, en poco más de una década Sudáfrica "se ha convertido en la nación africana con la imagen más positiva, situándose incluso por delante de los países del Magreb, más próximos geográficamente a los países ricos". El efecto Mandela, en este contexto, es indisoluble del éxito del país, según concluye el RIE. En el ámbito internacional, la figura de Mandela ha sido reconocida tanto por un Premio Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional en 1992, como por un Premio Nobel de la Paz un año después (ambos compartidos ex aequo con el también expresidente Frederick W. de Klerk). La comunidad internacional les reconoció así su trabajo en favor de un final pacífico para el régimen de Apartheid y por consolidar las bases de una nueva y democrática Sudáfrica.

Ver más en: http://www.20minutos.es/noticia/1853675/0/nelson-mandela/hombre-mito/africa-sudafrica/#xtor=AD-15&xts=467263
El expresidente sudafricano Nelson Rolihlahla Mandela (Umtata, 1918) es una figura a medio camino entre el hombre y el mito. Su lucha en favor de la democratización y en contra de la política de Apartheid en Sudáfrica le valió no solo un cautiverio de 18 años en la prisión de Robben Island, sino el reconocimiento casi unánime de sus conciudadanos, que hoy le consideran como un segundo padre o como un abuelo. Fotogalería Comprometido con el Sida 15 Fotos Nelson Mandela, una vida en imágenes Su papel principal fue como símbolo más que como gestor" Los principales legados político-sociales de Mandela, según Itziar Ruiz-Giménez, coordinadora del Grupo de Estudios Africanos de la Universidad Autónoma de Madrid, se circunscriben, por un lado, al periodo de la Guerra Fría, "por su lucha contra el yugo colonial y por su cuestionamiento de un sistema basado en la discriminación. Mandela simboliza esa lucha a nivel internacional, que acabó cuando salió de la cárcel" explica. Otra herencia principal del político sudafricano se gestó a partir de 1994, con su llegada al Gobierno. Primero por lograr abolir un sistema como el Apartheid basándose en la reconciliación y no en la venganza, "en un contexto social y económico en el que más de un 90% de la población vivía en situaciones de pobreza y exclusión. Él apeló a toda la lucha del Congreso Nacional Africano y a los valores religiosos para transitar a un mundo mejor", señala la profesora Ruiz-Giménez. Para Carlos García Rivero, profesor de la Universidad de Valencia que vivió tres años en Sudáfrica, "su discurso de salida de la cárcel marcó un rumbo que se ha mantenido hasta hoy", con un alto nivel de seguimiento y apoyo popular en todos los grupos raciales. "Su papel principal fue como símbolo más que como gestor", opina, ya que incluso ya retirado seguía influyendo sobre el gobiernos posteriores. Un "enorme cambio social" Además, entre las claves de la acción política de Mandela estuvo su intento de sentar las bases de un "enorme cambio social, en un país en el que el 10% lo tenía todo y el 90% no tenía nada. Ese reto social, con luces y sombras, no se debe perder de vista", explica Ruiz-Giménez. Y es que se emprendió un intento de mejorar las condiciones de vida de la población en general sin que huyeran los inversores internacionales ni los ciudadanos con mayor cualificación (casi todos blancos). Alrededor de Mandela, en Sudáfrica, se ha creado toda una industria "Alrededor de Mandela, en Sudáfrica, se ha creado toda una industria. Su rostro aparece en todo tipo de objetos y sus nietos acaban de empezar un reality show con el nombre de Being Mandela ("Ser un Mandela"), explica Carlota García Encina, investigadora del Real Instituto Elcano. En su opinión, la exaltación de Mandela como mito no le ha hecho ningún favor. "Era un hombre con aciertos y desaciertos, como todos. Él mismo ha reconocido sus errores, como fue buscarle un puesto en el Gobierno a su segunda mujer, Winnie Mandela", señala. En el lado político, la profesora García Encina opina que el paso más importante y con más calado dado por Mandela fue su decisión de asumir la presidencia solo durante una legislatura. "Fue un ejemplo para el resto de líderes de África, donde hasta entonces era muy típico que tras las primeras esperanzas democratizadoras los presidentes se aferraran a sus poltronas y se volvieran autoritarios", señala. Una presencia "estable y moral" "Tenía que asegurar que la transición del Apartheid a la democracia era pacífica, y en ese sentido el ejerció como una presencia estable y moral", estima García Encinas. El limitar su mandato a una sola legislatura fue "un acto de mucho valor" y un ejemplo a seguir. En su labor como presidente, delegó en buena parte de sus obligaciones en el que posteriormente le sucedería en el Gobierno, Thabo Mbeki. Era un hombre con aciertos y desaciertos, como todos En el ámbito donde sí que dejó su impronta personal fue en la política exterior. Su prioridad eran la defensa de los Derechos Humanos y el respeto por los organismos internacionales, así como por la legalidad vigente y las reglas del juego. Tanto es así, que tras su retirada de la política ejerció como mediador en conflictos como el de Burundi. Precisamente esta faceta exterior la destaca también la profesora Ruiz-Giménez, como culminación del llamado Renacimiento Africano (un proceso de descolonización y democratización vivido en parte del continente). "Mandela planteó una política exterior contra la indiferencia y abogó por la defensa de los derechos humanos, poniendo la prioridad en la población. Él encarna el símbolo de una generación que cambió la forma de hacer política en África", opina. La figura de Mandela, ahora incuestionable para sus compatriotas, no está exenta de polémicas. Son públicas las amistades que ha mantenido con dictadores como el cubano Fidel Castro y el libio Muamar el Gadafi, entre otros. Además, él mismo reconoció posteriormente su inacción inicial respecto a la lucha contra el sida, que ha ocasionado millones de muertos en el continente. Un país con marca El legado de Mandela se extiende hasta nuestros días, con la propia imagen exterior de Sudáfrica como ejemplo. Según un estudio del Real Instituto Elcanon (RIE), se trata de un gran éxito en la construcción de una marca país. "El caso sudafricano es impresionante por el cambio de su imagen tan rápido y eficaz, que algunos han querido comparar con el de España en la Transición (...) La culminación del proyecto fue la obtención de la candidatura para albergar el Mundial de fútbol de 2010", sostiene este estudio. Y es que a la vista de las encuestas, en poco más de una década Sudáfrica "se ha convertido en la nación africana con la imagen más positiva, situándose incluso por delante de los países del Magreb, más próximos geográficamente a los países ricos". El efecto Mandela, en este contexto, es indisoluble del éxito del país, según concluye el RIE. En el ámbito internacional, la figura de Mandela ha sido reconocida tanto por un Premio Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional en 1992, como por un Premio Nobel de la Paz un año después (ambos compartidos ex aequo con el también expresidente Frederick W. de Klerk). La comunidad internacional les reconoció así su trabajo en favor de un final pacífico para el régimen de Apartheid y por consolidar las bases de una nueva y democrática Sudáfrica.

Ver más en: http://www.20minutos.es/noticia/1853675/0/nelson-mandela/hombre-mito/africa-sudafrica/#xtor=AD-15&xts=467263
El expresidente sudafricano Nelson Rolihlahla Mandela (Umtata, 1918) es una figura a medio camino entre el hombre y el mito. Su lucha en favor de la democratización y en contra de la política de Apartheid en Sudáfrica le valió no solo un cautiverio de 18 años en la prisión de Robben Island, sino el reconocimiento casi unánime de sus conciudadanos, que hoy le consideran como un segundo padre o como un abuelo. Fotogalería Comprometido con el Sida 15 Fotos Nelson Mandela, una vida en imágenes Su papel principal fue como símbolo más que como gestor" Los principales legados político-sociales de Mandela, según Itziar Ruiz-Giménez, coordinadora del Grupo de Estudios Africanos de la Universidad Autónoma de Madrid, se circunscriben, por un lado, al periodo de la Guerra Fría, "por su lucha contra el yugo colonial y por su cuestionamiento de un sistema basado en la discriminación. Mandela simboliza esa lucha a nivel internacional, que acabó cuando salió de la cárcel" explica. Otra herencia principal del político sudafricano se gestó a partir de 1994, con su llegada al Gobierno. Primero por lograr abolir un sistema como el Apartheid basándose en la reconciliación y no en la venganza, "en un contexto social y económico en el que más de un 90% de la población vivía en situaciones de pobreza y exclusión. Él apeló a toda la lucha del Congreso Nacional Africano y a los valores religiosos para transitar a un mundo mejor", señala la profesora Ruiz-Giménez. Para Carlos García Rivero, profesor de la Universidad de Valencia que vivió tres años en Sudáfrica, "su discurso de salida de la cárcel marcó un rumbo que se ha mantenido hasta hoy", con un alto nivel de seguimiento y apoyo popular en todos los grupos raciales. "Su papel principal fue como símbolo más que como gestor", opina, ya que incluso ya retirado seguía influyendo sobre el gobiernos posteriores. Un "enorme cambio social" Además, entre las claves de la acción política de Mandela estuvo su intento de sentar las bases de un "enorme cambio social, en un país en el que el 10% lo tenía todo y el 90% no tenía nada. Ese reto social, con luces y sombras, no se debe perder de vista", explica Ruiz-Giménez. Y es que se emprendió un intento de mejorar las condiciones de vida de la población en general sin que huyeran los inversores internacionales ni los ciudadanos con mayor cualificación (casi todos blancos). Alrededor de Mandela, en Sudáfrica, se ha creado toda una industria "Alrededor de Mandela, en Sudáfrica, se ha creado toda una industria. Su rostro aparece en todo tipo de objetos y sus nietos acaban de empezar un reality show con el nombre de Being Mandela ("Ser un Mandela"), explica Carlota García Encina, investigadora del Real Instituto Elcano. En su opinión, la exaltación de Mandela como mito no le ha hecho ningún favor. "Era un hombre con aciertos y desaciertos, como todos. Él mismo ha reconocido sus errores, como fue buscarle un puesto en el Gobierno a su segunda mujer, Winnie Mandela", señala. En el lado político, la profesora García Encina opina que el paso más importante y con más calado dado por Mandela fue su decisión de asumir la presidencia solo durante una legislatura. "Fue un ejemplo para el resto de líderes de África, donde hasta entonces era muy típico que tras las primeras esperanzas democratizadoras los presidentes se aferraran a sus poltronas y se volvieran autoritarios", señala. Una presencia "estable y moral" "Tenía que asegurar que la transición del Apartheid a la democracia era pacífica, y en ese sentido el ejerció como una presencia estable y moral", estima García Encinas. El limitar su mandato a una sola legislatura fue "un acto de mucho valor" y un ejemplo a seguir. En su labor como presidente, delegó en buena parte de sus obligaciones en el que posteriormente le sucedería en el Gobierno, Thabo Mbeki. Era un hombre con aciertos y desaciertos, como todos En el ámbito donde sí que dejó su impronta personal fue en la política exterior. Su prioridad eran la defensa de los Derechos Humanos y el respeto por los organismos internacionales, así como por la legalidad vigente y las reglas del juego. Tanto es así, que tras su retirada de la política ejerció como mediador en conflictos como el de Burundi. Precisamente esta faceta exterior la destaca también la profesora Ruiz-Giménez, como culminación del llamado Renacimiento Africano (un proceso de descolonización y democratización vivido en parte del continente). "Mandela planteó una política exterior contra la indiferencia y abogó por la defensa de los derechos humanos, poniendo la prioridad en la población. Él encarna el símbolo de una generación que cambió la forma de hacer política en África", opina. La figura de Mandela, ahora incuestionable para sus compatriotas, no está exenta de polémicas. Son públicas las amistades que ha mantenido con dictadores como el cubano Fidel Castro y el libio Muamar el Gadafi, entre otros. Además, él mismo reconoció posteriormente su inacción inicial respecto a la lucha contra el sida, que ha ocasionado millones de muertos en el continente. Un país con marca El legado de Mandela se extiende hasta nuestros días, con la propia imagen exterior de Sudáfrica como ejemplo. Según un estudio del Real Instituto Elcanon (RIE), se trata de un gran éxito en la construcción de una marca país. "El caso sudafricano es impresionante por el cambio de su imagen tan rápido y eficaz, que algunos han querido comparar con el de España en la Transición (...) La culminación del proyecto fue la obtención de la candidatura para albergar el Mundial de fútbol de 2010", sostiene este estudio. Y es que a la vista de las encuestas, en poco más de una década Sudáfrica "se ha convertido en la nación africana con la imagen más positiva, situándose incluso por delante de los países del Magreb, más próximos geográficamente a los países ricos". El efecto Mandela, en este contexto, es indisoluble del éxito del país, según concluye el RIE. En el ámbito internacional, la figura de Mandela ha sido reconocida tanto por un Premio Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional en 1992, como por un Premio Nobel de la Paz un año después (ambos compartidos ex aequo con el también expresidente Frederick W. de Klerk). La comunidad internacional les reconoció así su trabajo en favor de un final pacífico para el régimen de Apartheid y por consolidar las bases de una nueva y democrática Sudáfrica.

Ver más en: http://www.20minutos.es/noticia/1853675/0/nelson-mandela/hombre-mito/africa-sudafrica/#xtor=AD-15&xts=467263
El expresidente sudafricano Nelson Rolihlahla Mandela (Umtata, 1918) es una figura a medio camino entre el hombre y el mito. Su lucha en favor de la democratización y en contra de la política de Apartheid en Sudáfrica le valió no solo un cautiverio de 18 años en la prisión de Robben Island, sino el reconocimiento casi unánime de sus conciudadanos, que hoy le consideran como un segundo padre o como un abuelo. Fotogalería Comprometido con el Sida 15 Fotos Nelson Mandela, una vida en imágenes Su papel principal fue como símbolo más que como gestor" Los principales legados político-sociales de Mandela, según Itziar Ruiz-Giménez, coordinadora del Grupo de Estudios Africanos de la Universidad Autónoma de Madrid, se circunscriben, por un lado, al periodo de la Guerra Fría, "por su lucha contra el yugo colonial y por su cuestionamiento de un sistema basado en la discriminación. Mandela simboliza esa lucha a nivel internacional, que acabó cuando salió de la cárcel" explica. Otra herencia principal del político sudafricano se gestó a partir de 1994, con su llegada al Gobierno. Primero por lograr abolir un sistema como el Apartheid basándose en la reconciliación y no en la venganza, "en un contexto social y económico en el que más de un 90% de la población vivía en situaciones de pobreza y exclusión. Él apeló a toda la lucha del Congreso Nacional Africano y a los valores religiosos para transitar a un mundo mejor", señala la profesora Ruiz-Giménez. Para Carlos García Rivero, profesor de la Universidad de Valencia que vivió tres años en Sudáfrica, "su discurso de salida de la cárcel marcó un rumbo que se ha mantenido hasta hoy", con un alto nivel de seguimiento y apoyo popular en todos los grupos raciales. "Su papel principal fue como símbolo más que como gestor", opina, ya que incluso ya retirado seguía influyendo sobre el gobiernos posteriores. Un "enorme cambio social" Además, entre las claves de la acción política de Mandela estuvo su intento de sentar las bases de un "enorme cambio social, en un país en el que el 10% lo tenía todo y el 90% no tenía nada. Ese reto social, con luces y sombras, no se debe perder de vista", explica Ruiz-Giménez. Y es que se emprendió un intento de mejorar las condiciones de vida de la población en general sin que huyeran los inversores internacionales ni los ciudadanos con mayor cualificación (casi todos blancos). Alrededor de Mandela, en Sudáfrica, se ha creado toda una industria "Alrededor de Mandela, en Sudáfrica, se ha creado toda una industria. Su rostro aparece en todo tipo de objetos y sus nietos acaban de empezar un reality show con el nombre de Being Mandela ("Ser un Mandela"), explica Carlota García Encina, investigadora del Real Instituto Elcano. En su opinión, la exaltación de Mandela como mito no le ha hecho ningún favor. "Era un hombre con aciertos y desaciertos, como todos. Él mismo ha reconocido sus errores, como fue buscarle un puesto en el Gobierno a su segunda mujer, Winnie Mandela", señala. En el lado político, la profesora García Encina opina que el paso más importante y con más calado dado por Mandela fue su decisión de asumir la presidencia solo durante una legislatura. "Fue un ejemplo para el resto de líderes de África, donde hasta entonces era muy típico que tras las primeras esperanzas democratizadoras los presidentes se aferraran a sus poltronas y se volvieran autoritarios", señala. Una presencia "estable y moral" "Tenía que asegurar que la transición del Apartheid a la democracia era pacífica, y en ese sentido el ejerció como una presencia estable y moral", estima García Encinas. El limitar su mandato a una sola legislatura fue "un acto de mucho valor" y un ejemplo a seguir. En su labor como presidente, delegó en buena parte de sus obligaciones en el que posteriormente le sucedería en el Gobierno, Thabo Mbeki. Era un hombre con aciertos y desaciertos, como todos En el ámbito donde sí que dejó su impronta personal fue en la política exterior. Su prioridad eran la defensa de los Derechos Humanos y el respeto por los organismos internacionales, así como por la legalidad vigente y las reglas del juego. Tanto es así, que tras su retirada de la política ejerció como mediador en conflictos como el de Burundi. Precisamente esta faceta exterior la destaca también la profesora Ruiz-Giménez, como culminación del llamado Renacimiento Africano (un proceso de descolonización y democratización vivido en parte del continente). "Mandela planteó una política exterior contra la indiferencia y abogó por la defensa de los derechos humanos, poniendo la prioridad en la población. Él encarna el símbolo de una generación que cambió la forma de hacer política en África", opina. La figura de Mandela, ahora incuestionable para sus compatriotas, no está exenta de polémicas. Son públicas las amistades que ha mantenido con dictadores como el cubano Fidel Castro y el libio Muamar el Gadafi, entre otros. Además, él mismo reconoció posteriormente su inacción inicial respecto a la lucha contra el sida, que ha ocasionado millones de muertos en el continente. Un país con marca El legado de Mandela se extiende hasta nuestros días, con la propia imagen exterior de Sudáfrica como ejemplo. Según un estudio del Real Instituto Elcanon (RIE), se trata de un gran éxito en la construcción de una marca país. "El caso sudafricano es impresionante por el cambio de su imagen tan rápido y eficaz, que algunos han querido comparar con el de España en la Transición (...) La culminación del proyecto fue la obtención de la candidatura para albergar el Mundial de fútbol de 2010", sostiene este estudio. Y es que a la vista de las encuestas, en poco más de una década Sudáfrica "se ha convertido en la nación africana con la imagen más positiva, situándose incluso por delante de los países del Magreb, más próximos geográficamente a los países ricos". El efecto Mandela, en este contexto, es indisoluble del éxito del país, según concluye el RIE. En el ámbito internacional, la figura de Mandela ha sido reconocida tanto por un Premio Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional en 1992, como por un Premio Nobel de la Paz un año después (ambos compartidos ex aequo con el también expresidente Frederick W. de Klerk). La comunidad internacional les reconoció así su trabajo en favor de un final pacífico para el régimen de Apartheid y por consolidar las bases de una nueva y democrática Sudáfrica.

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viernes, 25 de octubre de 2013

Reconoce PNUD logros de Cuba en la prevención de la tuberculosis



Cuba ya llegó a los objetivos del milenio en cuanto a la prevención de la tuberculosis, reconoció durante una conferencia en La Habana el Msc Carlos Cortés Falla, asesor técnico principal del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo para los proyectos del Fondo Mundial.

La Mayor de las Antillas ha completado esto gracias a un trabajo que lleva a cabo desde hace más de 50 años y que debe continuar en la prevención de esta enfermedad que puede ser controlada con vigilancia epidemiológica y atención primaria.

Para el especialista del PNUD este mal, que se considera 100 % curable con el tratamiento adecuado, tiene una gran influencia de los factores sociales y ha logrado reinventarse y desafiar a la sociedad del siglo XXI.

La aparición de cepas multi-resistentes a cualquier terapia- algo que por mucho tiempo se consideró imposible- está causando un impacto cada vez mayor entre los grupos vulnerables de los países menos desarrollados.

El doctor en medicina explicó que las Naciones Unidas han venido enfocando a las enfermedades como factores que afectan el desarrollo de las sociedades, entendiendo que estas variables están íntimamente relacionadas; y como reconociera la Administradora del PNUD Helen Clark,… de la misma forma que la salud afecta el desarrollo, el desarrollo también influencia en la salud.

Durante el siglo XX la tuberculosis fue desapareciendo de Europa y América del Norte, a medida que las condiciones de salud pública iban mejorando, entonces la enfermedad se concentró en los estados menos desarrollados, en los que el tratamiento es limitado y lo que es peor, de mala calidad.

La Organización Mundial de la Salud, señaló en su intervención Cortés, estima que cerca de 450 000 personas padecieron de tuberculosis en el 2012 y los países más afectados fueron China, India y la Federación Rusa.

En el caso cubano se estima que sólo 4 nuevos casos se reportarán para el 2014, teniendo en consideración las tendencias observadas.

En la región sólo tres países Cuba, Uruguay y Costa Rica han logrado prevalencias similares a naciones desarrolladas.

La intervención Tuberculosis y determinantes sociales; una propuesta para un tratamiento integral de una antigua enfermedad, de Carlos Cortés Falla, formó parte de los debates en La Habana del Congreso Latinoamericano de Farmacología y Terapéutica, Latinfarma 2013, que sesionó entre el 21 y el 25 de octubre en la capital cubana.  


jueves, 17 de octubre de 2013

Este sábado se presenta a las 5 de la tarde la Orquesta de Cámara Solistas de La Habana en el Centro hispanoamericano de la Cultura



La Orquesta de Cámara Solistas de La Habana se presentará este sábado 19 de octubre a las 5:00 p.m. en el Centro Hispanoamericano de la Cultura, ubicado en el capitalino municipio de Centro Habana.

La agrupación que dirige la maestra Maria Elena Mendiola ofrecerá  un variado programa que incluirá fragmentos de la banda sonora del filme  cubano "Roble de olor" concebida por Sergio Vitier y de la "Serenata  para cuerdas", de Piotr Ilich Tchaikovsky.

El Centro Hispano-Americano de Cultura está ubicado en el número 17 de la calle Malecón entre Prado y Capdevila y ofrece de manera totalmente gratuita esta oportunidad de disfrutar de la buena música que ejecuta la Orquesta de Cámara Solistas de la Habana.

miércoles, 16 de octubre de 2013

Cancelan sello postal en ocasión de aniversario 65 de la Fundación de Corea Democrática



El embajador en La Habana de la República Popular Democrática de Corea, Jon Yong Jin, reiteró el apoyo de su gobierno y pueblo a la lucha de los cubanos por el levantamiento del bloqueo de Estados Unidos y en favor de la liberación de los antiterroristas injustamente prisioneros en cárceles de Norteamérica.

En un acto en el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos, ICAP, donde se canceló un sello postal conmemorativo a los 65 años de la fundación de ese  estado el 9 de septiembre de 1948, el diplomático ratificó la necesidad de que Estados Unidos devuelva a Cuba la soberanía de la base de Guantánamo ilegalmente usurpada a nuestro país.

En ocasión de la efeméride fundacional del estado coreano democrático fue emitida la estampilla que con un valor de 85 centavos refleja la imagen de símbolos arquitectónicos del país asiático y una efigie del gran líder Kim Il Sung.


En el acto estuvieron presentes dirigentes del Ministerio de las Comunicaciones y la Informática, del  ICAP y la General  de Brigada Delsa Ester Puebla, entre otras personalidades.